miércoles, 31 de octubre de 2012

Migas de Jaén


¡Cuántas ganas tenía de publicar esta receta! Una de casa, de Jaén, de las de siempre y elaboradas por mis padres, que son unos maestros y las bordan.

Supongo que casi todos habréis oído hablar de las migas. Hay muchas variedades, hechas con pan, con sémola, incluso las Migas en tortilla, como las hace Fernando. Pero aquí, en mi tierra, las de pan son la típicas, y personalmente las que más me gustan. Además los acompañamientos hacen que sean mucho más "digeribles" y que se disfruten de principio a fin. 

Como ya os he dicho mis padres las hacen de muerte y hoy os pongo esta receta, que aunque no es típica del día de todos los Santos ni de Halloween es estupenda en esta época otoñal y de lluvia. Fijaros si me gustan que el 18 de agosto que es mi santo y solemos estar en el campo se las pido a mis padres para comer. Y aunque yo no esté ese día con ellos, las han "institucionalizado" para Santa Elena, jeje.

Comentaros que es un plato "bregoso", en cuanto a ingredientes y elaboración, pero a la vez es estupendo para pasar un día de campo en familia o con los amigos. Eso sí, poned al musculoso de la familia a moverlas o turnaros entre todos porque no se pueden parar de mover.

En cuanto a las proporciones os dejo unas cuantas fotos para que por "ojímetro" calculéis según las personas que estéis. En este caso (en las fotos que os pongo) se hicieron migas para unas 20 personas, por lo que si sois menos ajustad las cantidades).

Espero que os gusten tantíiiiisimo como a mi. Aquí os dejo la receta que se hace en mi casa:

INGREDIENTES (para 6 personas, haced la proporción para más o menos comensales)
  • 900 grs. de Pan de pueblo "sentado" (150 grs. por persona)
  • 3 Chorizos frescos (1/2 por persona)
  • 300 grs. de Tocino de Panceta Salada (50 grs. por persona)
  • 1 cabeza de Ajos
  • 1/2 vaso de Aceite (puede que necesitemos algo más)
  • Sal

Para acompañar: 
  • Pimientos verdes fritos (básico)
  • Melón (muy recomendable)
  • Ajos fritos (los que habremos reservado de la elaboración)
  • Naranjas (opcional)
  • Uvas (opcional)
  • Rábanos (opcional)
  • Granadas (opcional)
  • Boquerones o Sardinas fritas o en Salazón (yo personalmente prefiero no ponerle)

El proceso comienza 2 días antes, comprando un buen pan para que el día antes de las migas esté "bien sentado" (o espeso, con consistencia).

El día anterior prepararemos el pan. Para ellos con un cuchillo vamos cortando rebanadas (del tamaño de una patata a lo pobre) de unos 3 mm. de grosor. Eso es lo que hace mi padre que es muy detalloso. También hay quien "tira pellizcos" al pan, es decir, "desmigaja" el pan, pero quedan más sueltecitas así.

En un barreño vamos poniendo una capa de pan y la vamos humedeciendo un poco. No mojar tanto que nos quede hecha una pasta ni muy seca. Debe estar húmeda, no empapada. Al día siguiente si tocamos un poco la corteza debe deshacerse, pero nunca dejar que se hagan un "amasijo" (insisto en esto). Vamos rellenando el barreño hasta que terminemos de partir el pan montando unas capas sobre otras.

Dejamos reposar toda la noche tapadas con un paño de cocina.

A la mañana siguiente debemos empezar con una hora y media aproximadamente de antelación a prepararlo todo. 

Partimos los ajos en láminas gordas, los chorizos (unos 6 trozos por chorizo), y la panceta en dados (ver fotos). 

Troceamos los pimientos en tiras grandes y freímos a fuego medio. Reservamos.



Ahora empezamos con la elaboración de las migas. Necesitareis un fuego grande (tipo paellera) para elaborar grandes cantidades y una sartén adecuada a las mismas.

Lo primero que haremos será freír los ajos a fuego medio (con medio vaso de aceite). Se sacan cuando estén dorados y un pelín crujientes (no los dejéis más). Reservamos.



Después freímos el tocino y lo sacamos cuando empiece a dorarse. Reservamos.



Por último freímos los chorizos, sin que lleguen a hacerse mucho. Luego estarán un rato más haciéndose con las migas, así es que solo darles unas vueltas. Reservamos junto al tocino.



Tanto la panceta como el chorizo irán soltando grasa. Podemos apartar un poquito de este aceite en un vaso, para que no nos pasemos. Si viéramos al freirlas que quedan secas, podemos irle añadiendo poco a poco del que tenemos reservado.

Así deben quedar todos estos ingredientes (este es el punto de "fritura"):



Ahora iremos añadiendo el pan puñado a puñado (no todo de una vez) en la sartén. Añadimos un poquito, damos unas vueltas y añadimos otro poco. Así hasta completar la cantidad que tenemos. 

Freiremos a fuego medio. Se pueden hacer también a fuego fuerte, pero habrá que mover con mucha más asiduidad para evitar que se nos peguen, es decir, no podremos dejar de mover. Si están a fuego medio podemos mover un poco, paramos unos segundos, movemos otro poco...



Cuando el pan empiece a tomar color, cuando lleve un rato en la sartén añadimos los chorizos y la panceta (la foto siguiente muestra el momento en el que se lo añadimos, para que os hagáis una idea) y seguimos el mismo proceso: mover sin parar. Añadimos la sal (preferible quedarse corto... Si no tenéis cálculo se puede rectificar en cualquier momento).



Las migas estarán hechas cuando pierdan la humedad: si las probamos no notaremos el agua de humedecerlas y se empezarán a desprender unas de otras. Pero no os paséis, que no deben quedar tostadas tampoco pues estarían más resecas y no es ese el punto: debemos notar la miga pero no el agua.



Así quedarán cuando estén terminadas:



Servimos acompañadas de pimientos (esto es muy tradicional) y melón (las hace muchísimo más ligeras y le dan un punto dulce buenísimo) y si os gustan, con los ajos fritos. En casa también solemos poner rábanos y naranja y alguna vez uvas. ¿A que apetece un platito?

martes, 23 de octubre de 2012

Galletas de avena con Manzana y Canela



Por más que uno mire webs y libros de cocina, nunca deja de encontrar recetas nuevas, distintas e incluso sorprendentes. Esto me pasó el otro día, cuando buscaba alguna receta rápida de galletas (sin rodillo, que son más rápidas y no tenía tiempo para filigranas...) y buscando en mi superlibro "Step by Step Baking" encontré éstas tipo "cookies" (bolita de masa "aplanada" con la mano y al horno) y que resultaron sorprendentes y muy distintas a las que he hecho otras veces.




¿Y qué tienen de distinto? Pues que son unas galletas blanditas, con textura entre galleta y bizcocho. Y es que son superhidratadas: llevan mucha manzana que evita que se resequen y que unidos a la canela le dan un sabor muy peculiar. También llevan avena, que les proporciona un efecto parecido. 

En resumen: una galleta bastante sana por los ingredientes utilizados (manzana, avena, azúcar de caña, miel, poca mantequilla...) y peculiar en su sabor. Y como otras veces, me vino de muerte para dar salida a algunos ingredientes a los que ya les tocaba... ¡Y son de manzana!, uno de mis ingredientes favoritos... 

Por cierto, el yogur que se ve al fondo de la foto..., mi siguiente entrada...

Pienso repetirlas porque el sabor me ha encantado, son rápidas y seguro que menos calóricas que otras (y eso al "cargo de conciencia" le viene estupendo). Aquí las tenéis:


INGREDIENTES (para unas 40 galletas):
  • 100 grs. de Mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 200 grs. de Azúcar de Caña
  • 1 Huevo
  • 1 cucharadita de Extracto de Vainilla (o un sobre de azúcar vainillado)
  • 1 cucharada sopera de Miel
  • 125 grs. de Harina
  • 125 grs. de Avena
  • 2 cucharaditas de Canela
  • 1 pizca de Sal
  • 2 Manzanas
  • Leche (opcional)

Con unas varillas batimos la mantequilla junto al azúcar de caña hasta que quede una mezcla cremosa. Añadimos el huevo, la vainilla y la miel y seguimos batiendo hasta que se integren bien todos los ingredientes.

Incorporamos a la mezcla anterior la harina, la avena, la canela y la sal y mezclamos con una cuchara.

Precalentamos el horno a 190º C.

Pelamos, quitamos el corazón y con un rallador grueso rallamos la manzana. Añadimos a la mezcla anterior y  movemos hasta que nos quede todo bien integrado. Quedará una masa bastante blandita, húmeda y algo pegajosa.  En la receta original recomienda añadir leche si ha quedado muy espesa, pero en mi caso para nada, ya estaba bastante "jugosa" gracias a las manzanas que lleva.

Cubrimos la bandeja del horno con papel de hornear o con una lámina de silicona. Con dos cucharitas (o con la mano) hacemos bolitas del tamaño de una nuez. Vamos poniendo sobre el papel y "espachurramos" un poquito para que se aplanen algo. Por si dudáis cuanto espacio dejar entre unas y otras deciros que esta masa no se expande demasiado en el horno, solo un poquito. Yo hice tandas de 16 galletas ( 4 x 4).

Horneamos a 190º C durante unos 13-15 minutos (en mi caso). El punto está en el momento en el que la galleta empieza a dorarse. Dejamos enfriar en una rejilla y listas para comer.

Estas galletas se conservan durante 5 días en una caja bien cerrada (seguro que no necesitáis tanto tiempo para acabar con ellas...).

miércoles, 10 de octubre de 2012

Pastel de Manzana con Crema pastelera y Helado de Lima Curd



Ya no sé que título ponerles a mis recetas de tartas de manzana. Y es que con esta ¡ya van 6!, solo de tartas. 

Os he comentado en más de una ocasión que son mi debilidad: el dulce mezclado con el saborcito ácido y refrescante de esta fruta me fascina, es estupendo... Y no me canso de probar y experimentar recetas con manzana.

Hoy os traigo una muy facilita y muy típica (aunque yo no la tenía hecha aun). Fondo de masa quebrada, con una crema pastelera y una "rosa" de manzanas por lo alto. Realmente la hice porque tenía masa quebrada + huevos + manzanas que gastar, y como no, iba a casa de mis padres. Allí los chocolates y tartas empalagosas gustan poco (ya os lo he dicho en varias ocasiones). Y esta sabría que sería ideal...

Y lo mejor: mi hermana Isa también llevaba su "vianda" casera que venía que ni pintada para complementar este postre. Su Helado de Lima. Un delicioso y cremoso helado ácido que debéis probar.

Y todo esto sin improvisar... Un gran postre para culminar una comida que borda mi madre: la tortilla de patatas. Su especialidad. Así casi no cené ese día... Manjares por doquier...



Volviendo a la tarta de manzana. Es una receta rápida (sobre todo si tenéis Thermomix), ligera y buenísima. Os la recomiendo encarecidamente. Aquí la tenéis.


INGREDIENTES (para un molde rizado de unos 26 cm.):
  • Una base de Masa quebrada*
  • 3 Huevos L
  • 650 grs. de Leche
  • 125 grs. de Azúcar
  • 50 grs. de Harina
  • 40 grs. de Licor de Caramelo (podéis usar también Ron, Coñac, Cointreau...)
  • La Piel de un Limón sin la parte amarilla
  • 1 cucharadita de esencia de Vainilla o un sobre de Azúcar vainillado
  • 3 Manzanas
  • 1 cucharada de Gelatina en polvo + 150 grs. de Agua + 2 cucharadas grandes de Mermelada de melocotón (opcional)
  • Mantequilla y Harina para untar el molde

*En esta ocasión iba con prisa y además se trataba de dar salida a una base de masa quebrada, por lo que no os pongo la receta: es congelada. Podéis hacerla casera y seguir con el resto de los pasos.

Precalentamos el horno a 170ºC. Untamos con mantequilla el molde y enharinamos. Reservamos.

Enharinamos la encimera y el rodillo y vamos estirando la masa quebrada hasta que calculemos que cubrirá el molde (tened en cuenta que debe cubrir las paredes también). Ponemos sobre el molde dando la forma rizada del filo y recortamos los restos sobrantes de las paredes con el mismo rodillo de cocina.

Pinchamos con un tenedor la masa para que no crezca y horneamos durante unos 8 minutos (este tiempo puede variar). El punto es cuando vemos que la masa no está cruda pero tampoco está dorada. Si nos pasamos de horno luego no habrá quien corte la tarta y nos quedará rígida en vez de tierna.

Mientras se cocina la masa elaboramos la crema pastelera. Si tenéis Thermomix es muy facil. Yo pongo primero los huevos y los bato (sin la mariposa) a máxima potencia para que no queden briznas de clara mal batida. Después pongo la mariposa y añado el resto de los ingredientes: leche, azúcar, harina, licor, limón y vainilla. Programo 6 minutos, 90ºC, velocidad 4. Una vez terminado el tiempo dejamos un minuto más sin temperatura y listo.

Si no tenéis Thermomix seguid el mismo proceso pero en una olla a fuego medio y con unas varillas. Cocinamos todos los ingredientes sin dejar de mover (se nos puede pegar si nos despistamos un momento), y cuando vemos que espese retiramos.

Volcamos sobre la masa quebrada pero no toda, sino aproximadamente que cubra un dedo la masa. Reservamos. (El sobrante son unas estupendas natillas que con una galleta mojada en leche y caramelo líquido están de muerrrrrte....)

Mientras vamos pelando y partiendo las manzanas en láminas. Un poco de paciencia pues puede ser esto lo más trabajoso. Si queréis podéis añadir un poco de zumo de limón para que no se pongan negras. En mi caso no lo hice y quedaron bien. Hay manzanas que oxidan antes y quizás con ellas puede ser más necesario.

Desde los bordes al centro de la tarta vamos colocando los gajos de manzana "de pie" (en vez de "recostados" deben quedar "clavados"), intentando crear una rosa, hasta llegar hasta el centro (reservar los gajos más chiquititos para la parte central).

Horneamos a 180ºC unos 40-45 minutos. La manzana debe verse cocinada, no cruda. Sacar del horno y dejar enfriar un poco.

Si queremos darle un poco de brillo podemos cocinar (calentar en una olla) la gelatina con el agua y la mermelada de melocotón. Calentamos hasta que empiece a hervir. 

Pintamos la manzana y dejamos enfriar unas cuantas horas en la nevera (de un día para otro estará mejor, pues se habrán integrado los ingredientes y tendrá una temperatura más fresca).

lunes, 8 de octubre de 2012

Churros de lazo



¡No os podéis imaginar lo contenta que estoy! Al fin he encontrado la receta que buscaba. Por fin sé hacer... ¡el churro "perfecto"!

Y es que no creáis que ha sido una tarea sencilla... Llevo años con una churrera en casa y varios intentos fallidos de conseguir un buen churro. Seguía la receta típica de mitad de harina y mitad de agua (a veces incluso variaba las proporciones de agua). Al final: siempre me salían muy duros por dentro, no me convencían. Llegué a desanimarme bastante hasta el punto de dejar la churrera apartada en casa y pensar si había sido buena compra...

Pero el sábado pensé que tenía muchas ganas de desayunar unos churros el domingo, y que quería hacerlos yo: me iba a dar otra oportunidad. Así es que me conecté a internet con el propósito de no salir sin una receta que me convenciera para llevar a cabo esta ardua tarea que me había encomendado a mí misma...

Después de mucho mirar: no llegué a ninguna conclusión. Pero vi varias indicaciones que podían aportar algo nuevo a mis recetas: cogí todas esas ideas y las plasmé en mi receta. Así es que probé y ¡estupendo! Exactamente los churros que quería: crujientes por fuera y tiernos por dentro.

El secreto no sé si será la Harina Panadera, la levadura Royal, la leche o la mantequilla..., o quizás el reposo. El caso es que pienso seguir esta receta al pie de la letra para la próxima vez...

¿Os animáis a hacerlos?


INGREDIENTES (para unos 15 churros, 2-3 personas)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Agua (125 grs.)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Leche (125 grs.)
  • Una cucharadita colmada de Mantequilla
  • Un pellizco de Sal (3 grs.)
  • 1 taza de Harina Panadera (o mitad Harina de Fuerza y mitad Harina normal) (150 grs.)
  • 1 cucharadita de Levadura tipo Royal (no de panadería)
  • Aceite para freír



La elaboración es muy rápida y sencilla. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

En una jarrita medidora mezclamos el agua y la leche. Ponemos en un cazo los líquidos junto con la sal y la mantequilla y calentamos hasta que empiece a hervir. Aquí podemos seguir una de estas 2 opciones:

VERSIÓN VITROCERÁMICA
En este momento cortamos la vitrocerámica y dejamos la olla encima (si es cocina de gas ponemos al mínimo). Añadimos de golpe, de una sola vez, la mezcla de harina al cazo y con una cuchara de madera vamos moviendo hasta que veamos que queda una mezcla más o menos homogénea y que se separa de las paredes del cazo (un par de minutos moviendo más o menos). Yo aprovecho este momento para probar el punto de sal y rectificar si está muy soso (si os habéis pasado será más complicado...)

VERSIÓN KITCHEN-AID O AMASADORA
Aunque ensucias un cacharro más es una forma más cómoda de hacer la mezcla. Tamizamos la harina y la levadura sobre el vaso de la amasadora. Una vez que la mezcla de líquidos hierva la vertemos de golpe sobre el vaso de la harina y con el accesorio de pala movemos a velocidad mínima hasta que nos quede una mezcla homogénea. Si hay que rectificar de sal será mucho más fácil de mover con la amasadora que con la cuchara.


Debemos obtener una masa consistente, pero húmeda y relativamente manejable. Como una plastilina tipo "Play-Doh" recién comprada, muy blandita (¡vaya comparación!). Tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar una media hora.

Pasamos a la churrera y vamos haciendo los churros según las indicaciones del fabricante y el tipo de churrera que tengamos. Los vamos depositando sobre un paño de cocina (o en la encimera limpia) y reservamos mientras se calienta el fuego. Con esto evitaremos estar friendo a la vez que haciendo los churros y no poder estar pendientes al cien por cien de ellos (¡que no se nos quemen!).


FRITURA Y CONSEJOS PARA OBTENER EL PUNTO EXACTO
Calentamos el aceite en una sartén (yo pongo como un dedo o poco más de aceite) y cuando veamos que está caliente freímos una bolita pequeña de masa. Cuando esté dorada podemos empezar a freír los churros. También podemos hacerlo en cuanto el aceite empiece a echar humo.

Dependiendo del grosor de los mismos necesitarán más o menos tiempo. En mi caso para que se cocinen bien deben quedar doraditos. Pero os recomiendo que el primer churro que saquéis del fuego lo partáis y miréis si está bien hecho por dentro, ni crudo ni tostado (el punto de color que tienen los míos es el que a mí me funciona). En mi vitrocerámica (una Teka) pongo el calor al máximo (al 9). Cuando los churros lleven unos 15 o 20 segundos bajo al 7-8, para que no se hagan muy rápido. Necesitan unos 3 minutos por cada lado más o menos para quedar bien hechos (yo uso un par de tenedores para darles la vuelta y sacarlos). Si vemos que pierden la forma y se abren es que o tienen poco aceite (añadimos más) o éste no está lo suficientemente caliente. Si se nos tuestan enseguida (no se doran, se ponen muy oscuros por los bordes y blancos por el interior del dibujo) quedarán crudos por dentro y eso es porque el fuego está muy fuerte.

Una vez fritos sacadlos y ponedlos en un plato cubierto con una servilleta para que absorvan el exceso de aceite.

Eso es todo. Acompañadlo con un buen chocolate a la taza y un platito de azúcar "para mojar". Seguro que repetís muy a menudo y no os digo nada si tenéis niños... Yo en invierno los hago al menos una vez al mes.

viernes, 5 de octubre de 2012

Plum Cake marmoleado



Hoy os traigo una receta de esas que recuerdan a la niñez. Cuando en casa se descubrieron los Plum Cake "Mildred". ¡Ay lo que nos gustaban! Y eso que no eran caseros... Pero es que estaban muy suaves y muy ricos. Y si encima llevaban chocolate... No duraban nada en casa, ¡con lo golosos que somos!

Desde que comencé mis andaduras por la cocina he intentado varias veces hacer este pastel. Pero casi siempre he obtenido un bizcocho bastante más espeso de lo normal. Este tipo de bizcocho es "consistente", pero los que hice lo eran más aun: no me llegaron a convencer.

Pero me seguí empecinando y el otro día encontré esta receta en Velocidad de Cuchara, un blog especializado en recetas de Thermomix y que me da muchas garantías. Además, los comentarios acerca de lo bueno que está eran muy positivos. Así es que hice un intento más... ¡Y me ha encantado! Mi hija se va contentísima al cole con su trocito de plum cake..., y yo al trabajo también, jeje. Muy suave de sabor y espesito pero tierno. Otro que va a la lista de "Repetir".

Os pongo entre paréntesis los datos para hacerla en Thermomix, que es como lo hacen en la receta original.


INGREDIENTES (para un molde rectangular de plum-cake):
  • 200 grs. de Mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 grs. de Azúcar
  • 4 Huevos medianos
  • 1 cucharadita de Azúcar Vainillado
  • 250 grs. de Harina
  • 1 pellizco de Sal
  • 1 cucharada de Levadura
  • 15 grs. de Cacao Puro (yo usé Valor)

Con unas varillas batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla homogénea (con Th. 30 seg. vel. 3 sin varillas).

A continuación vamos añadiendo los huevos uno a uno y seguimos batiendo hasta que estén bien integrados. (Con Th. vel. 3 sin tiempo).

En otro bol añadimos la harina junto con la levadura y la sal y mezclamos bien. Posteriormente añadimos a la mezcla que teníamos y batimos con la batidora normal sin las varillas (Con Th. 1 min. vel. 3). Con una espátula terminamos de remover por si ha quedado harina en las paredes o sin mezclar bien.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Engrasamos el molde de plum cake con mantequilla y harina o forramos con papel de hornear (si es de silicona no hace falta).

Separamos la mitad de la masa (yo prefiero un poco menos de la mitad de cacao) y le añadimos a una de las partes el cacao en polvo. Mezclamos muy bien (en la Th. 10 seg. vel. 3 y terminamos de mezclar con la espátula).

Ahora en el molde vamos añadiendo cucharadas alternas de los 2 tipos de masa para conseguir el efecto "marmolado". Damos unos golpecitos en el molde contra la mesa para que se asiente bien la masa y no queden huecos y si hace falta alisamos la superficie con la espátula un poquito.

Horneamos durante 45 minutos o hasta que pinchando salga el palito limpio. Sacamos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos antes de desmoldar.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Tortas de Polvorón



Estoy muy contenta, sí señor, contentísima. Y es que... ¡he ganado un premio! Nada más y nada menos la propuesta salada del Círculo Whole Kitchen de Septiembre: pasta rellena



Y es que aunque es por sorteo (es decir, no por "méritos"), el ganar un premio en una web de esta categoría y que cientos de personas vean allí mi nombre escrito "me llena de orgullo y satisfacción", jeje. Igualmente estoy muy contenta con aquéllos "Raviolis de Pavo y Queso Fresco con salsa de verdurillas" que elaborá de forma totalmente improvisada y artesanal. ¡Estaban buenisimos!

Ahora, una vez satisfecho mi ego vamos por la receta de hoy...

¡Qué olor salía de mi cocina hace una semana!, cuando hice esta receta.... ¡Olía a Navidad! Y es que me he dado cuenta en estos días de lo importantes que son los olores para activar mi "chip culinario"... 

Os cuento. El otro día llegaba al trabajo tempranito por la mañana (sin desayunar). Como mi tierra es tierra de mantecados, polvorones y demás, se ve que algún obrador andaba preparando alguno de estos productos para la campaña de invierno. El caso es que de mis 5 sentidos solo existía uno: el olfato, y olía a mantecado. Y claro, entonces se me activó el chip. Era una mañana de lluvia y fresca y pegaban ya estas delicias navideñas.

Así es que me puse a buscar como loca por internet una receta que llevo tiempo queriendo hacer y que en casa gusta mucho: las Tortas de Polvorón "tipo" Inés Rosales. Y fue en el blog "Con Delantal" donde encontré la receta y hasta el vídeo para realizarla. Hice algún pequeño cambio y me han salido prácticamente igual a las que compro. La única diferencia es que son un poco más duras (en los ingredientes que aparecen en las tortas he visto que llevan huevo y yo no le puse). Pero a decir verdad me viene estupendo para traerlas y llevarlas (así le puedo poner a Raquel para el cole sin que se les destrocen).

Si os gustan esas tortas os recomiendo esta receta. Raquel me dijo que las hiciera más grandes que las que compramos, que si no se acaban muy pronto. Hice 18 y ¡solo quedan 4 o 5!. Son muy muy fáciles de elaborar y están estupendas. De aquí a Navidad seguro que tengo que hacer 2 o 3 veces, jeje.

INGREDIENTES (para unas 18 tortas):
  • 300 grs. de Manteca de Cerdo
  • 225 grs. de Azúcar glass (o molida con Thermomix)
  • 600 grs. de Harina
  • 1/2 cucharadita de Granos de Anís (no os paséis de cantidad)
  • 1/2 cucharadita de Canela
  • Un poquito más de Harina para amasar
  • Un poquito más de Azúcar Glass para espolvorear



Con un mortero machacamos bien los granos de Anís.

Mezclamos la manteca con el azúcar, la harina, la canela y los granos de anís. Si tenéis un robot os recomiendo usarlo, más que nada porque la Manteca "pringa" mucho y si os puede ayudar a realizar esta tarea seguro que se lo agradecéis (bendita Thermomix...). Si no la tenéis la piel de vuestras manos os lo agradecerá ;-)

Cuando esté todo bien integrado pasamos a darle forma, quizás la parte más complicada. Espolovoreais la encimera de la cocina con harina. Ponéis la bola de masa sobre ella y espolvoreais también. Haced lo mismo con el rodillo para evitar que se pegue y poder manejar bien la masa. También podéis poner entre el rodillo y la masa film transparente y así no se nos pegará, eso ya a vuestro gusto... estiramos la masa y le damos un grosor de unos 6-7 mm. 

Sacamos la bandeja del horno y cubrimos con papel de hornear. Precalentamos el horno a unos 160ºC.

Cogemos un cortador redondo o un vaso que tenga un tamaño que nos guste (en mi caso un vaso de unos 8-9 cm. de diámetro) y empezamos a cortar círculos. Desprendemos con la ayuda de una espátula o un cuchillo de punta (con mucho cuidado pues es una masa muy "tierna" y vamos depositando las tortas en la bandeja mientras se termina de calentar el horno.

Horneamos durante unos 15-20 minutos, hasta que vemos que empiezan a perder el color de crudo. Es importante no hornear más de la cuenta, puesto que al no ser unas tortas muy blandas tienden a endurecerse cuanto más tiempo les pongamos.

Durante el tiempo de horneado podemos ir amasando y cortando otra "remesa" que iremos depositando en otra fuente de horno o si no tenéis sobre papel de hornear que luego depositaremos en la bandeja.

Cuando salgan del horno, aun calientes, espolvoreamos con un colador relleno de azúcar glass y terminarán de tener ese aspecto tan estupendo y blanquito que las caracteriza.