martes, 21 de junio de 2011

Doo Waps Inversos


Hoy os pongo una receta que seguro nadie ha visto aun por ningún blog. A no ser que hayais dado una vuelta por Entre Recetas y Maletas. Es el blog de mi hermana, del que tantas veces os he hablado, y ha "creado" una versión de los Doo Waps que he procedido a "copiarle" en cuanto he tenido oportunidad.

¿Qué deciros? Pues que son muy esponjosos, tiernos y distintos. Con un ligero sabor a chocolate que yo he potenciado al "merendarlos" con Nutella (adiós "operación bikini"). Pero merece la pena comer esta maravilla de bollito y es una alternativa a los que os gustan los bollitos, brioches y demás para desayunar.

Son unos Doo Waps en los que el blanco es negro y el negro blanco. Es decir, el bollo blanco se cambia por bollo de chocolate y las pepitas de chocolate negro por pepitas de chocolate blanco. El problemilla que encontramos es que al ser tan grasiento el chocolate blanco se deshace entre la masa y desaparece. Pero ahí está, con su toque dulzón que le viene estupendo a estos bollitos.

Un consejo: conservarlos en el congelador para que no se pongan duros. Congelan estupendamente y siempre los tendremos tiernos.

Espero que os gusten. ¡Ah! Y daros una vuelta por Entre Recetas y Maletas que veréis que cositas más ricas vais a encontrar.

Ingredientes (para unas 12-15 unidades):

- 375 grs. harina de panadería (y un poquito más para "bolear")
- 25 grs. cacao en polvo Valor Puro
- 5 grs. levadura de panadería
- 100 grs. masa madre
- 260 grs. leche entera
- 20 grs. azúcar
- 30 grs. miel o azúcar invertido
- 1 cucharadita de sal
- 50 grs. mantequilla fundida
- 75 grs. pepitas de chocolate blanco


Tamizar la harina junto con el chocolate en polvo y mezclar bien. Desmenuzar la levadura en la harina con la yema de los dedos. Añadir el resto de ingredientes excepto las pepitas de chocolate y la mantequilla. Amasar y cuando la masa esté bastante homogénea incorporar la mantequilla. Justo antes de finalizar el amasado añadir las pepitas de chocolate y mezclar con cuidado para que no se rompan. Bolear sobre el mármol y dejar reposar tapada con un paño durante 75-90 minutos en una fuente untada de aceite o dejándola en el mismo recipiente donde hayamos amasado.

Volcar la masa sobre el mármol y dividir en porciones. Yo pesé la masa e hice porciones de 75-80 grs. Con este peso quedan un pelín grandes. Si los queréis más pequeños porciones de 65 grs. aproximadamente pueden iros mejor. Bolear cada una de ellas con un poquto de harina de panaderia (si están muy pegajosas) y dejar reposar unos 45 minutos sobre la bandeja de horno. Para que no se resequen cubrirlos con papel de hornear y encima de este un paño o meterlos dentro del horno a salvo de corrientes de aire. Tened en cuenta que es una masa tan tierna que una vez que "leve" se puede desinflar al manejarla. Por ello os recomiendo que dejéis levar las porciones tal como se vayan a hornear. Yo puse dos bandejas cubiertas con papel de hornear y con 6 porciones cada una ya dispuestas en la misma posición del horneado.

Precalentar el horno a 210 ºC. Bajar la temperatura a 180-190 ºC y hornear durante 15 minutos aproximadamente (a mí con 17 se me empezaron a tostar demasiado, aunque depende del horno).

2 comentarios:

  1. Muy ricos y se ven muy esponjosos¡¡ Me llevo dos¡ Besosss

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  2. Y yo sin saber que era tu hermana, los vi hace unos días y me los copié enseguida. Ahora tu me vuelves a tentar enseñándolos de nuevo, te han salido de rechupete.

    Besitos

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